Es frecuente entre los adultos recurrir al fisioterapeuta para tratar distintas dolencias, pero no siempre se piensa en estos profesionales para solucionar problemas infantiles. Entre los problemas más frecuentes que se pueden tratar con fisioterapia están los digestivos, como estreñimiento, reflujo o cólicos, que suelen ocurrir en sistemas recién estrenados, como es el caso de los bebés, y que suelen provocar llantos continuos.