Las tendinopatías son uno de los motivos de consulta más frecuentes en fisioterapia, especialmente en personas deportistas, trabajadores sometidos a movimientos repetitivos o pacientes que han incrementado recientemente su nivel de actividad.
Aunque tradicionalmente se hablaba de “tendinitis”, hoy sabemos que muchas lesiones persistentes del tendón no responden únicamente a un proceso inflamatorio. En una tendinopatía pueden coexistir alteraciones en la estructura del tendón, cambios en su capacidad para soportar carga, sensibilidad local y modificaciones en el sistema neuromuscular que controla la zona lesionada.
Por este motivo, en Centro de Fisioterapia y osteopatia Benalmádena abordamos las tendinopatías desde diferentes perspectivas, combinando el ejercicio terapéutico y la recuperación progresiva de la carga con distintas tecnologías avanzadas:
EPTE – Electrólisis Percutánea Terapéutica
- Ondas de choque focales
- Neuromodulación percutánea
- Neuromodulación mediante campos magnéticos de alta intensidad
La elección de una u otra técnica, o la combinación de varias, depende del tendón afectado, del tiempo de evolución, de los hallazgos de la valoración fisioterapéutica y de las características de cada paciente.
¿Qué es una tendinopatía?
El tendón es la estructura encargada de transmitir la fuerza generada por el músculo hasta el hueso. Está diseñado para soportar grandes cargas, pero puede perder progresivamente su capacidad de adaptación cuando existe una combinación de factores como:
- Sobrecarga deportiva.
- Incrementos bruscos de entrenamiento.
- Movimientos repetitivos.
- Alteraciones biomecánicas.
- Periodos prolongados de inactividad seguidos de una vuelta rápida al ejercicio.
- Déficits de fuerza o control neuromuscular.
- Cambios degenerativos asociados a la edad.
Entre las tendinopatías que tratamos con mayor frecuencia encontramos la tendinopatía del supraespinoso y del manguito rotador, epicondilalgia, epitroclealgia, tendinopatía rotuliana, tendinopatía aquílea, tendinopatías glúteas y lesiones de los tendones isquiotibiales, entre otras.
El tratamiento debe perseguir no solamente disminuir el dolor, sino fundamentalmente recuperar la capacidad del tendón para tolerar nuevamente las cargas que exige la actividad diaria o deportiva.
EPTE: Electrólisis Percutánea Terapéutica
La Electrólisis Percutánea Terapéutica (EPTE) es una técnica de fisioterapia invasiva que permite aplicar una corriente galvánica de forma localizada sobre el tejido lesionado mediante una aguja de pequeño calibre.
Su principal característica es que permite intervenir de manera muy precisa sobre la zona del tendón que presenta alteraciones.
La aplicación se realiza después de una valoración previa y debe integrarse dentro de un programa terapéutico más amplio.
¿Qué buscamos con EPTE?
El objetivo es estimular una respuesta biológica local que favorezca los mecanismos naturales de reparación y remodelación del tejido.
Puede ser especialmente interesante en tendinopatías de evolución prolongada en las que el tendón presenta una respuesta insuficiente a tratamientos más convencionales.
La técnica no sustituye al ejercicio. Tras la intervención es fundamental establecer un programa progresivo de carga que permita que el tendón vaya recuperando fuerza y tolerancia al esfuerzo.
Ondas de choque focales
Las ondas de choque focales constituyen una de las herramientas más utilizadas actualmente en el tratamiento de determinadas tendinopatías crónicas.
A diferencia de otros sistemas de ondas de choque, las ondas focales permiten concentrar la energía a una profundidad determinada y actuar de forma precisa sobre el tejido que queremos tratar.
En nuestro centro disponemos de un equipo específico de ondas de choque focales, lo que permite adaptar parámetros como la energía, frecuencia y profundidad a las características de cada lesión.
¿En qué tendinopatías pueden utilizarse?
Entre sus indicaciones habituales encontramos:
- Tendinopatía aquílea.
- Tendinopatía rotuliana.
- Tendinopatía del manguito rotador.
- Tendinopatía calcificante del hombro.
- Tendinopatía glútea.
- Fascitis o fasciopatía plantar.
Su utilización busca producir una estimulación mecánica controlada del tejido, favoreciendo procesos relacionados con la regeneración, vascularización y remodelación tendinosa.
En algunos pacientes pueden emplearse como tratamiento principal y, en otros, combinarse con EPTE, neuromodulación y ejercicio terapéutico.
Neuromodulación percutánea
Cuando existe una lesión tendinosa, no siempre debemos centrar el tratamiento exclusivamente en el tendón.
El músculo, el nervio y el sistema nervioso participan activamente tanto en el dolor como en la capacidad de generar fuerza y controlar el movimiento.
La neuromodulación percutánea consiste en estimular determinadas estructuras del sistema nervioso periférico mediante una aguja y una corriente eléctrica específicamente programada.
El objetivo no es tratar directamente la estructura del tendón, sino modular la respuesta neuromuscular relacionada con la lesión.
¿Qué puede aportar?
Dependiendo del paciente podemos utilizarla con el objetivo de:
- Modular el dolor.
- Mejorar la activación muscular.
- Normalizar determinados patrones neuromusculares.
- Facilitar posteriormente el ejercicio terapéutico.
- Trabajar sobre el nervio relacionado con el territorio afectado.
Por ejemplo, ante determinadas patologías del tendón rotuliano puede ser interesante valorar la función del cuádriceps y su control neuromuscular. En una tendinopatía aquílea tendremos en cuenta igualmente la musculatura de la pantorrilla y las estructuras nerviosas que participan en su control.
De esta manera, ampliamos el tratamiento más allá del punto exacto donde aparece el dolor.
Neuromodulación mediante campos magnéticos de alta intensidad
También disponemos de tecnología para realizar estimulación mediante campos magnéticos de alta intensidad, una técnica no invasiva que permite actuar sobre estructuras neuromusculares sin necesidad de utilizar agujas.
Los pulsos electromagnéticos generan una estimulación capaz de alcanzar tejidos profundos y provocar una respuesta sobre nervios y musculatura.
En el contexto de una tendinopatía puede utilizarse como complemento para trabajar sobre aspectos como:
- Activación neuromuscular.
- Déficits de reclutamiento muscular.
- Recuperación funcional.
- Preparación para el ejercicio terapéutico.
Una de sus principales ventajas es precisamente su carácter no invasivo, pudiendo resultar especialmente útil en pacientes en los que queremos realizar neuromodulación sin recurrir a una técnica percutánea.
¿Qué técnica es mejor para una tendinopatía?
No existe una única técnica adecuada para todos los pacientes.
Dos personas pueden presentar dolor en el mismo tendón y necesitar planteamientos terapéuticos completamente diferentes.
Antes de decidir el tratamiento realizamos una valoración en la que tenemos en cuenta:
- Localización exacta de los síntomas.
- Tiempo de evolución.
- Actividades que desencadenan el dolor.
- Capacidad del tendón para soportar carga.
- Fuerza muscular.
- Control neuromuscular.
- Actividad deportiva o laboral.
- Tratamientos realizados previamente.
A partir de esta información decidimos qué herramientas pueden resultar más adecuadas.
En algunos pacientes utilizaremos principalmente ondas de choque focales; en otros puede ser más interesante la EPTE. Cuando existe un componente neuromuscular relevante podemos incorporar neuromodulación percutánea o campos magnéticos de alta intensidad.
Y en determinados casos podemos combinar varias de estas técnicas dentro de diferentes fases del tratamiento.
La tecnología es una herramienta: el objetivo es recuperar la función
EPTE, ondas de choque o neuromodulación pueden ser herramientas muy útiles, pero ninguna técnica aislada debería sustituir a un programa adecuado de recuperación funcional.
El tendón necesita recuperar progresivamente su capacidad para soportar carga.
Por ello, el tratamiento suele evolucionar hacia ejercicios de:
- Fuerza isométrica.
- Trabajo concéntrico y excéntrico.
- Ejercicios de carga lenta y pesada.
- Control neuromuscular.
- Trabajo funcional.
- Reintroducción progresiva del gesto deportivo.
El objetivo final no consiste únicamente en que desaparezca el dolor durante unos días, sino en conseguir que el paciente pueda volver a correr, saltar, entrenar, trabajar o realizar su actividad habitual con la mayor seguridad posible.
Tratamiento de tendinopatías en Centro de Fisioterapia Benalmádena
En Centro de Fisioterapia y osteopatia Benalmádena disponemos de diferentes tecnologías que nos permiten individualizar el tratamiento de las tendinopatías:
- EPTE
- Ondas de choque focales
- Neuromodulación percutánea
- Campos magnéticos de alta intensidad
- Ejercicio terapéutico.
La combinación de estas herramientas nos permite abordar tanto el propio tendón como el dolor, la musculatura y el sistema neuromuscular relacionado con la lesión.
Si llevas semanas o meses con dolor en un tendón y la lesión no termina de mejorar, una valoración fisioterapéutica puede ayudarnos a determinar qué estructuras están implicadas y cuál puede ser el tratamiento más adecuado en tu caso.
En nuestro Centro de Fisioterapia y osteopatia Benalmádena podemos ayudarle con tratamientos avanzados de lesiones musculoesqueléticas y deportivas.


