Qué es un linfedema y cómo se trata con fisioterapia

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El sistema linfático está formado por ganglios y vasos linfáticos que recogen y transportan linfa. Los líquidos linfáticos contienen proteínas, sales y agua, además de glóbulos blancos (células inmunitarias), lo que ayuda a luchar contra las infecciones.Cualquier cambio en la estructura del sistema linfático implica un riesgo de presentar linfedema. En el post de hoy vamos a descubrir qué es un linfedema y cómo se trata con fisioterapia.

¿Qué es un linfedema?

Se trata de una acumulación de un líquido de aspecto claro, la linfa, la cual está compuesta por proteínas de alto peso molecular y lípidos, los cuales salen del sistema venoso y se acumulan en el espacio existente entre las diferentes células de un tejido, denominado espacio intersticial, no pudiendo retornar directamente al sistema venoso. 

En este punto el sistema linfático se encargar de transportar esta linfa a través de los vasos linfáticos, hasta que la vierte de nuevo en la sangre. Antes de ser vertida a la sangre, la linfa pasa por los ganglios linfáticos que actúan a modo de filtros, liberándola de bacterias y cualquier sustancia dañina. Y es que hablamos de linfedema cuando sistema linfático presenta algún tipo de déficit, y la linfa no puede ser transportada correctamente quedándose acumulada en este espacio intersticial y produciendo el aumento de tamaño del miembro, lo que es conocido como linfedema.

Tipos de linfedema

El linfedema se clasifica en primario y secundario. El primero de ellos es el más raro y supone un 10% del total de personas que padecen esta patología. Está causado por alteraciones en los vasos linfáticos. Dependiendo del momento de su aparición puede clasificarse como:

  • Congénito: aparece en el primer año de vida.
  • Linfedema precoz: el cual se manifiesta durante la adolescencia.
  • Linfedema tardío: suele desarrollarse después de los 35 años.

Por su parte, ellinfedema secundario o adquirido es el más frecuente, suponiendo un 90% del total de los pacientes diagnosticados. Se debe a la obstrucción de las vías linfáticas, su causa es de naturaleza infecciosa y tiene más prevalencia en los países del tercer mundo, mientras que en los países desarrollados suele ser iatrogénico o neoplásico. Pudiendo ser:

  • Oncológicos.
  • Postoperatorios (linfadenectomía).
  • Post radioterapia.
  • Venosos y otros.

¿Por qué puede aparecer un linfedema?

Los factores de riesgo que aumentan la probabilidad de aparezca un linfedema tras sufrir un cáncer tienen que ver con el número de ganglios extirpados, la radioterapia y la obesidad. Por eso la especialista en fisioterapia cardiovascular insiste en la necesidad de informar a los pacientes previamente de su posible aparición, pues el tratamiento precoz y preventivo es clave.

Sintomatología del linfedema

Reconocer a tiempo un linfedema es clave para iniciar lo antes posible el tratamiento. Los signos y síntomas más comunes incluyen:

  • Dificultad o imposibilidad para pellizcar la piel sobre los dedos de la mano o el pie (conocido como Signo de Stemmer positivo).
  • Cambios en la textura de la piel, sobre todo volviéndose más tirante y dura.
  • Hinchazón que puede ocasionar problemas para ponerse ropa en la zona o sensación de que collares, pulseras o relojes le aprietan.
  • Pesadez en una parte del cuerpo.
  • Dificultad para mover correctamente las articulaciones cercanas o en los párpados, garganta o labios.
  • Dolores, hormigueos, entumecimiento u otras sensaciones incómodas en la zona.

Mejor tratamiento para el linfedema.

Como hemos comentado anteruiormente, el diagnóstico precoz es clave, sobre todo para establecer el tratamiento más adecuado. Para ello es importante valorar el estado de la extremidad afectada y medirla, comparándola con la extremidad sana. 

En las primeras etapas del linfedema, la inflamación es leve y se es posible tratarlo con simples ejercicios terapéuticos como elevación de miembros, movilización de los dedos o flexión y extensión de codo y muñecas. todo ello con el objetivo de estimular el flujo linfático.

En el caso de inflamaciones más complejas o severas, podemos recurrir a tratamientos tales como:

  • Presoterapia: como explicamos en uno de nuestros posts, la presoterapia se trata de una técnica instrumental que aumenta el flujo venoso y linfático mediante compresiones.
  • Drenaje linfático manual (DLM): es una técnica manual con presiones suaves, la cual se basa en un masaje suave, con movimientos armónicos, totalmente indoloro, siguiendo una dirección apropiada a través de los vasos linfáticos, estimulando el movimiento de la linfa y así limpiando las zonas congestionadas, con el fin de expulsar el exceso de toxinas, grasas y líquidos. La maniobra completa de drenaje dura una hora aproximadamente. Y siempre aplicando la regla del no dolor.
  • Vendaje compresivo: para ayudar a reducir la inflamación y se suele mantener 24 h.
  • Ejercicios de control respiratorio abdomino-diafragmático.
  • Cinesiterapia activa: esta técnica se basa en contracciones isotónicas de cargas ligeras, la cual consigue activar el linfangión.
  • La hidrocinesiterapia, es una terapia de ejercicio dentro del agua, cuyos efectos básicos se derivan, principalmente, de factores físicos, mecánicos, biomecánicos y térmicos.