Tengo artrosis de rodilla, ¿puedo seguir practicando deporte?

La artrosis u osteoartritis se considera una enfermedad degenerativa crónica progresiva del cartílago articular en las articulaciones sinoviales. Se trata de una patología que afecta a 303 millones de personas en todo el mundo y uno de los tipos más comunes de enfermedad reumática. Pero si tengo artrosis de rodilla, ¿puedo seguir practicando deporte? La respuesta es sí, aunque en este post te desvelaremos qué tipo de actividades físicas son las más recomendables.

Antes de hablar de actividad deportiva, vamos a repasar cual es la sintomatología más frecuente en una artrosis de rodilla.

Esta patología reumática suele manifestarse a través de los siguientes síntomas:

  • Dolor articular.
  • Hinchazón o aspecto agrandado de las articulaciones, fenómeno denominado en el argot médico como Hipertrofia Articular de consistencia dura.
  • Aumento del dolor y la rigidez tras mantener las articulaciones sin movimiento durante un tiempo, especialmente rigidez matutina de alrededor de 30 minutos.
  • Sensación de crepitación o crujido en las articulaciones.
  • Rango limitado de movimiento en las articulaciones.
  • Pérdida, debilidad o atrofia muscular.

¿Existe un sólo grado de artrosis de rodilla?

Como en un gran número de patologías o enfermedades, no existe un solo tipo o nivel. En el caso de la artrosis de rodilla existen 4 grados diferentes, los cuales han sido establecidos según los criterios del American College of Rheumatology (ACR) y la escala de Kellgren y Lawrence.

Son los siguientes:

  • Artrosis Grado 0. Sin características radiográficas de artrosis de rodilla presentes.
  • Artrosis Grado 1. Estrechamiento dudoso del espacio articular, mínimo y posibles osteofitos.
  • Artrosis Grado 2. Presencia de osteofitos (excrecencias óseas) y un posible estrechamiento del espacio articular. 
  • Artrosis Grado 3. Osteofitos múltiples, estrechamiento del espacio articular más definido, y posible deformidad ósea.
  • Artrosis Grado 4. Osteofitos de gran tamaño, estrechamiento del espacio articular bien marcado, esclerosis severa y deformidad ósea definida.

¿Se puede practicar deporte con artrosis de rodilla? 

Como hemos dicho al principio del post, la clave no está en si se puede realizar o no la actividad deportiva, sino en qué tipo de actividades son las más recomendadas.

Y es que la ciencia ha demostrado claramente que el ejercicio es beneficioso para las personas que tienen artrosis en sus rodilla, ya que mejora el dolor, la fuerza y ​​disminuye la atrofia muscular. También, el ejercicio puede mejorar tu calidad de vida y ayudar a retrasar la necesidad de una posible cirugía.

El deporte tiene importantes efectos antiinflamatorios, al contrario de lo que mucha gente cree. Un programa de ejercicios adecuado para combatir estos cambios relacionados con la edad y que todos experimentamos debe incluir ejercicios de tipo aeróbico como los que te detallamos a continuación:

  • Caminar. Está demostrado que caminar mejora la calidad del cartílago y disminuye el progreso del deterioro articular. Se recomienda una caminata de una hora diaria para lograr esta mejoría. Se puede recomendar en pacientes con artrosis de leves a moderadas
  • Musculación. El ejercicio con pesos y máquinas mejora el dolor y la función de la rodilla degenerativa, ya que aumenta la fuerza de los músculos periarticulares y esto le da más estabilidad.
  • Ejercicios aeróbicos sin impacto como el ciclismo ayudan, en el caso de artrosis leves o moderadas) a aumentar el riego sanguíneo en la articulación afectada, lo que hace que llegue mayor cantidad de oxígeno y nutrientes a la articulación, además de favorecer todos los factores de inflamación que se encuentren. 
  • TAI CHI o Pilates. Ya que son ejercicios suaves realizados de forma muy controlada, favoreciendo así el movimiento articular, irrigando y dando tono a los ligamentos, también fortalece a los músculos que amortiguan la carga especialmente el abdomen y la espalda
  • Ejercicios acuáticos como la natación, aqua gym, caminar dentro de la piscina son muy recomendables ya que aumentan la fuerza muscular y mejoran también la circulación sanguínea.

Por último, queremos recordarte que, antes de que tomes cualquier tipo de decisión o inicies la práctica de cualquier actividad deportiva, acudas siempre antes a tu traumatólogo para que sea él quien te guíe en todo el proceso. Tras esto, desde Benalterapia estaremos encantados de acompañarte y darte cualquier consejo que necesites.

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